martes, 27 de abril de 2010

Libros....con corazón

Ya estoy otra vez por aquí, la verdad es que tengo el blog un poco abandonado últimamente, y desde mi punto de vista un poco aburrido. Me estoy repitiendo demasiado, si no publico por Muse publico por Burton, así que vamos a cambiar un poco el chip, y voy a publicar por fragmentos de libros (y sí, el blog también incluye otras cosas) . Hoy os dejo un texto de El libro de los abrazos, de Galeano, pero ya os iré dejando fragmentos de otros libros. Leerlo aunque sea una vez, porque estas palabras tienen mucho que decir y merecen ser escuchadas. Espero que os guste.

CELEBRACIÓN DE LA VOZ HUMANA/2

Tenían las manos atadas, o esposadas, y sin embargo los dedos danzaban, volaban, dibujaban palabras. Los presos estaban encapuchados; pero inclinándose alcanzaban a ver algo, alguito, por abajo. Aunque hablar estaba prohibido, ellos conversaban con las manos.

Pinio Ungerfeld me enseñó el alfabeto de los dedos, que en prisión aprendió sin profesor:
-Algunos teníamos mala letra- me dijo-. Otros eran unos artistas de la caligrafía.
La dictadura uruguaya quería que cada uno fuera nada más que uno, que cada uno fuera nadie: en cárceles y cuarteles, y en todo el país, la comunicación era delito.

Algunos presos pasaron más de diez años enterrados en solitarios calabozos del tamaño de un ataúd, sin escuchar más voces que el estrépito de las rejas o los pasos de las botas por los corredores. Fernández Huidobro y Mauricio Rosencof, condenados a esa soledad, se salvaron porque pudieron hablarse, con golpecitos, a través de la pared. Así se contaban sueños y recuerdos, amores y desamores; discutían, se abrazaban, se peleaban; compartían certezas y bellezas y también compartían dudas y culpas y preguntas de esas que no tienen respuesta.

Cuando es verdadera, cuando nace de la necesidad de decir, a la voz humana no hay quien la pare. Si le niegan la boca, ella habla por las manos, o por los ojos, o por los poros, o por donde sea. Porque todos, toditos, tenemos algo que decir a los demás, alguna cosa que merece ser por los demás celebrada o perdonada.

El libro de los abrazos
Eduardo Galeano

2 comentarios:

  1. Muy bonito Paula :)
    Me tendrás que dejar este libro para ojearlo...
    jaja después de que me lea todos los que me estoy leyendo...se me acumulan... ;)
    Actualiza más:)

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  2. Gracias Marina, me alegra que te guste.
    Ya te dejaré el libro, esta muy chulo, a mi me gustó mucho, es tipo Espejos, es decir, no es un libro que te tengas que leer seguido.
    No te preocupes, que actualizaré más.
    Adéu!

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